¡Pueblos italianos, calas y NAUFRAGOS!

Paula y Dani- Hola a tod@s

P- Ya habíamos recorrido todo el norte de la Isla, la isola Maddalena y era el momento de cruzar toda la isla en dirección suroeste.

D- Serían dos de las etapas en la que mas conduciría pero también de las más relajadas ya que utilizaríamos la superstrada. Si bien es cierto que el viaje fue más descansado y con menos curvas el estado de la autopista era mucho peor que el de las carreteras convencionales.

Dia 4. San Teodoro, Budoni, La Caletta, Orosei

P- Nos despertamos con el cielo completamente gris y a puntito de llover, ese día lo destinaríamos a recorrer pueblos italianos.

D- Nuestra primera idea era visitar unas cuantas calas de la zona este de la isla aprovechando las horas de sol y dirigirnos a Orosei al atardecer, pero… ¡Adaptarse o mojarse!

P- Salimos bien temprano de Olbia con rumbo a San Teodoro, un pequeño pueblo costero. Las flores caracterizaban el lugar, tomamos un riquísimo cappuccino, recorrimos el centro.

D- Era un pueblo encantador y muy colorido gracias a las casas pintadas de colores llamativos y a las flores que, como sabéis, nos llamaron la atención durante todo el viaje. Un pueblo 100% recomendable para dar un paseo.

P- Seguimos rumbo a la siguiente parada: Budoni, otro pueblito costero que personalmente no me llamó tanto la atención, quizás porque cayó una tromba de agua considerable y no pasamos mucho tiempo en él.

D- Lo cierto es que había bastantes turistas, lo que nos hizo pensar que nos estábamos perdiendo algo, pero la tormenta de verano nos hizo volver corriendo al coche y poner rumbo a la siguiente estación.

P- A unos 20 minutos de Budoni se encontraba nuestro tercer pueblecito del día, La Caletta, en la provincia de Nuoro, no teníamos planificado hacer esa parada, pero una playa bastante amplia con arena completamente blanca captó nuestra atención.

D- La lluvia nos dio la tregua justa para acercarnos a la arena y ver una playa que con mejor tiempo nos habría convencido para tirarnos un rato en la arena.

P- Hacía muy mal tiempo y no estábamos del todo a gusto con la lluvia, así que decidimos llegar a Orosei, el lugar donde pasaríamos la cuarta noche.

D- Como nos quedaban un par de horas hasta que nos dejaran la habitación fuimos a dar una vuelta por el pueblo para conocerlo y comer algo. Nos gustó bastante pese a que el tiempo no acompañaba , si vais preparaos para subir y bajar cuestas.

P- Tened en cuenta que los restaurantes suelen cerrar en torno a las 13:30. Aunque nos pasamos de la hora pudimos comernos unos deliciosa lasagna y unos spaghetti en un pequeño restaurante cerca de la iglesia que aún servía comidas.

D- Por no pensar en la hora no pudimos comer en uno de los restaurantes mejor valorados del lugar, donde se podía comer en un mirador desde el que se veía todo el valle. Las vistas eran impresionantes. El restaurante se llamaba Bellohorizonte y, aunque no os podemos decir qué tal es la comida, os aseguramos que las vistas son impresionantes.

P- Tras una siesta, preguntamos a la recepcionista del hotel donde podíamos pasar la tarde. Nos dijo Cala Ganone. Aceptamos la recomendación y nos fuimos para allí , se encontraba a tan solo una hora de Orosei y nos lo había vendido genial.

Como siempre, mi orientación con el GPS es bastante nefasta…

D- No seré yo quien lo niegue, pero gracias a eso a veces nos perdemos y vamos por caminos que nos dejan recuerdos como esta foto:

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P- Pasamos un túnel y voilà nos encontramos esta maravilla.¡Alucinante, sin palabras, nos encantó!

D- Salir de la oscuridad y ver este paisaje donde no se distinguía qué era mar y qué era cielo fue uno de esos momentos que duran unos segundos en los que piensas: por esto hay que viajar.

P- Después de ver desde arriba estas vistas, no dudamos ni un segundo en bajar a la costa.

D- Aparcamos, compramos un helado y exploramos Cala Ganone. Estuvimos haciendo algunas fotos y dando un paseo por el pueblo, que era tranquilo pero con vida, gente paseando, gente bebiendo en las terrazas, comiendo en los restaurantes…

P- ¡Uno de mis pueblos favoritos de toda la isla!

D- Regresamos a Orosei, cenamos en el pizzeria da Mario cercana al apartamento y de buena calidad. Mañana sería otro día, tocaba descansar.

Día 5. Spiaggia s'aliterru, Nuoro, Oristano, Spiaggia di Is Arutas

D- Salía el sol, y queríamos disfrutarlo al máximo, aunque ese día sabíamos que teníamos que cruzar en diagonal toda la isla. Nos fuimos a desayunar al chiringuito de la playa y fuimos rumbo a la Spiaggia Sa Curcurica, una preciosa playa con agua cristalina. Tomamos unos rayos de sol, nos dimos un baño e hicimos unas cuantas fotos.

P- Estábamos en Cerdeña, nos apetecía alejarnos de las playas y buscar una cala donde perdernos. Al ser Junio sabíamos que las calas iban a estar desérticas, así que nos fuimos hacia la calita  Spiaggia S’Aliterru,  una cala perdida donde disfrutamos del sol y nos sentimos como unos verdaderos náufragos.

D- Alguien había decidido construir un refugio a lo Robinson Crusoe y le había dado un toque de novela al lugar:

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P- Se avecinaban las nubes así que decidimos irnos al lugar donde íbamos a pasar la quinta noche: Oristano. De camino hicimos una breve parada en Nuoro: una pequeña ciudad ubicada en el centro de la isla y que, bajo nuestro punto de vista, no tuvo gran interés.

D- Fue la ciudad mas “ciudad” que vimos en el viaje, la más parecida a cualquiera que podamos encontrar en España. Puede que el mal tiempo nos haga ser un poco injustos y realmente no estuvimos más de un par de horas, lo justo para comprar algo de comida.

P- Llegamos a Oristano pasada ya la hora de comer. Nos alojamos en el hotel Mariano IV Palace.

D- Aunque no estaba nada mal, el hotel daba la sensación de haber sido de lujo algunas décadas atrás y, aunque ahora no era muy barato no tenía un precio desorbitado.

P- Mientras Dani dormía la siesta yo orgazanizaba el plan de la tarde . Mi compañero de trabajo me había aconsejado ir a la Spiaggia di Is Arutas, una de las mejores playas de la isla, arena blanca de cristalitos de cuarzo, que no se pega en los pies y que pisarlos era como masaje relajante en los pies. Todos sabemos que la arena es preciosa pero no por ello nos la debemoss que llevar a casa, todos podemos disfrutar de ella, así que por favor respetad la naturaleza y no os la llevéis a casa. ¡Además hay carteles por toda la playa prohibiéndolo!

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P- Después de pasear un rato por la playa disfrutando del atardecer, nos dirigimos al centro de Oristano, comimos un helado en la Gelateria Barbagelato, una de las mejores heladerías de toda la isla, nos duchamos y nos fuimos a tomar una birra Ichnusa y…

D-¡…a cenar! Fuimos al Ristorante Craf Da Banana y cenamos realmente bien en un ambiente muy acogedor con luz tenue, un lugar genial para cenar en pareja.

P- ¡Al día siguiente por fin nos íbamos al sur de Cerdeña! ¡La esperada ciudad de Cagliari!

D- ¡Pero eso lo dejaremos para la cuarta y última  parte de nuestro viaje por la isla!

P y D- ¡Esperamos que os haya gustado!¡Nos vemos en la próxima publicación!

Continuará…

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